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El laboratorio secreto bajo la escuela

El laboratori secret sota l'escola

El cuento de El laboratorio secreto bajo la escuela

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Érase una vez, en las habitaciones de unos niños donde cada mañana cuando sonaba el despertador, Eric, Aina y Nil se levantaban contentos porque sabían que en la escuela siempre pasaban cosas interesantes.

Eric es un niño valiente y atrevido. Le gusta correr y explorar tiene los cabellos castaños los ojos marrones, y lleva ropa cómoda.

Aina es una niña curiosa e inteligente. Le gusta pensar antes de actuar, tiene el pelo rubio y los ojos verdes, y lleva una mochila para investigar.

Nil en cambio es un niño amable y creativo. Le gusta ayudar a sus amigos y dibujar. Tiene el pelo rizado, los ojos azules y lleva un gorro. Aina y Eric y Nil son muy amigos, pero muy diferentes entre ellos son muy curiosos que buscan nuevas aventuras.

Hoy, a la hora del patio, se han alejado de los ruidos de las pelotas para explorar más el rincón del gimnasio, donde las paredes de piedra están cubiertas de plantas.

—¿Habéis visto esto? —exclama Nil con voz emocionada. Él se ha agachado cerca de Aina para mirar en la parte baja de la pared.

Han descubierto una portezuela de madera muy antigua que estaba escondida detrás de unas hojas grandes y verdes. La portecita tiene un dibujo dorado muy especial y un tubo de ensayo rodeado de pequeñas estrellas que brillan con la luz del sol.

Eric y Nil se acercan para tocar la madera suave y fría de la puerta misteriosa. Eric coge el pomo de hierro oxidado y, con un estirón suave, la puerta se abre con un chirrido. Aina y Nil miran hacia el interior y descubren unas escaleras de piedra que bajan hacia abajo en forma de caracol. A medida que bajan, las paredes del pasillo comienzan a brillar con luces de color azul y rosa, como si estuvieran llenas de polvo mágico.

Cuando llegan al final de la escalera, Eric, Aina y Nil entran en una sala gigante. Es un lugar maravilloso lleno de estantes con botes de colores, lupas y batas blancas colgadas en la pared. Todo parece estar preparado para una gran aventura.

Justo encima de una mesa de madera muy grande, hay un cartel de colores que dice: «Observa, pregunta y comparte». Nil y Aina leen las letras susurrando y sonríen con alegría.

Antes de empezar, debemos prepararnos dice Nil muy serio. Él y Eric encuentran unas batas blancas de su tamaño y se las ponen enseguida. La profesora comprueba que todo esté preparado y les acompaña durante el experimento. Ahora parecen investigadores de verdad.

Aina también se pone su bata y gafas de protección transparentes yo también parezco una científica. Ella y Nil se acercan a la mesa donde hay vasos de cristal, botellas de aceite, agua y colorantes de todos los colores del arco iris.

Eric y Aina comienzan el primer experimento, con mucho cuidado mezclan agua y aceite dentro de un bote grande de cristal. Eric observa cómo el aceite queda en la parte superior formando burbujas redondas y brillantes que parecen planetas. Ahora ponemos color propone Nil. Él y Eric añaden gotas de colorante azul y rojo. Las gotas caen a través del aceite como paracaidistas hasta que llegan al agua y estallan en colores preciosos.

Finalmente, Aina y Nil añaden unas pastillas efervescentes. De repente apagan las luces del laboratorio y todo empieza a brillar el bote parece una lámpara mágica llena de burbujas que suben y bajan sin cesar.

Pero de repente existe un pequeño problema. PLOP! Suena el bote. La espuma comienza a subir demasiado rápidamente y sale por la orilla. Eric y Nil se asustan un poco y dan un paso atrás mientras ven cómo el líquido toca la mesa.

¡Tranquilos!, dice Aina muy calmada. Ella recuerda algo muy importante que ha leído en un libro, los científicos no se detienen ante los problemas, y ellos observan, piensan y buscan una solución. Los tres amigos deciden trabajar en equipo y pedir ayuda a su profesora antes de continuar.

Nil corre a buscar un bote de cristal mucho mayor para poder repetir el experimento sin que se esparza nada Aina ayuda a elegir el recipiente más adecuado de la estantería. Mientras tanto, Eric coge un paño azul y empieza a limpiar las gotas de colores de la mesa. Un buen laboratorio debe estar siempre limpio, Eric deja la madera muy brillante lista para volver a empezar.

Vuelven a probar el experimento en el bote grande, pero esta vez Aina pone menos cantidad de pastillas, ¡uno o dos y tres! Cantan juntos. La espuma sube suave y controlada creando un volcán de colores maravilloso.

Salen por la portezuela y la cierran con suavidad. Aina y Nil se miran y sonríen y saben que este laboratorio será su gran secreto.

Guardan la aventura y corren para volver a clase preparados para nuevos experimentos.

Y catacric, catacrac, su cuento ha terminado.

 

 

Escrito por:

Dina Ez Zayani, Fatima Manda, Soukayna Sanssan

Instituto de Vic

Departamento de química

Curso 2025-2026

QUD0 Laboratorio de análisis y control de calidad

FIN

Categorías: Audiocuentos · Cuentos cortos · Cuentos de magia y fantasía · Cuentos educativos · Cuentos para niños de 6 y 7 años · Cuentos para niños de 8 y 9 años · Cuentos para trabajar las emociones
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