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Hace mucho tiempo, en una hermosa villa romana de la costa de Palamós, vivía una joven llamada Lucía. Era bella e inteligente, con una sonrisa luminosa y ojos que reflejaban el mar. Muchos jóvenes la admiraban, pero su corazón solo latía por uno.
Cerca de allí, entre las ruinas de un antiguo poblado ibérico, vivía un gigante llamado Aran. Un día, mientras cazaba, vio a Lucía paseando por la playa. Quedó cautivado por su belleza y, poco a poco, comenzaron a hablar. Compartieron sueños, risas y secretos. Pronto su amistad se convirtió en amor.
Pero los padres de Lucía no estaban contentos.
—Un gigante no puede ser nuestro yerno —decían—. ¡No sabe nada de trabajar el campo!
Para separarlos decidieron enviarla con unos parientes lejanos.
Lucía, obediente pero triste, subió a una galera que la llevaría lejos de casa. Al enterarse, Aran se angustió. Corrió como un relámpago hasta la punta del peñón donde ahora se alza un faro. Allí amontonó piedras, guijarros y arena para construir una gran escultura con forma de galera.
—¡Mírame, Lucía! ¡No quiero perderte! —gritaba.
Los marineros se acercaron con curiosidad. Al ver la increíble escultura, comprendieron que el gigante solo quería expresar su amor y no hacer daño.
Lucía se alegró al contemplar su esfuerzo y decidió regresar a la playa para hablar con él. Lo encontró trabajando con dedicación y corrió a abrazarlo.
—Aran, me has demostrado que el amor puede superar los obstáculos. Hablemos con mis padres. Deben comprender que eres un buen amigo y una buena persona.
Fueron juntos a casa de sus padres. Al escuchar lo ocurrido, estos comprendieron que el cariño no dependía de la forma, el tamaño ni la altura. Aran prometió aprender a trabajar el campo y ayudar a la familia.
Desde entonces vivieron felices aventuras: pasearon por la playa, exploraron el bosque y compartieron sus sueños. Su historia quedó grabada en las rocas y en los corazones de quienes vivían en Palamós.
Si alguna vez visitas el faro, recuerda que el mar guarda más de lo que vemos. Quizá escuches el eco de esta leyenda de amor, que nos habla de comprensión, diferencias y caminos para estar juntos.


