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A Júlia le encantaba dormir hasta tarde… pero aquella mañana abrió los ojos de golpe porque alguien gritaba en la cocina:
—¡ATENCIÓN, ATENCIÓN! ¡El chef Frei está preparando el desayuno más extraordinario del mundo!
Júlia se puso las zapatillas y corrió. Cuando entró, vio a Frei, un gato con un delantal lleno de manchas y un bigote enharinado.
El gato le sonrió y dijo:
—¡Hoy comerás la mejor sopa de tu vida!
Pero en la cazuela no había zanahorias ni patatas… sino dos zapatos viejos y un calcetín de rayas.
Júlia hizo una mueca y gritó:
—¡Frei! ¡Esto no es una sopa!
Y él, todo orgulloso, respondió:
—¡Seguro que sabe a aventura!
Al día siguiente, Frei apareció en la cocina con gafas de sol y una bandeja.
—Hoy toca… ¡galletas burbuja! —anunció.
Cogió harina, azúcar… y un bote de jabón con olor a fresa.
Al mezclarlo, las galletas empezaron a hacer “blup blup blup”.
—¡Frei! ¡Las galletas no deben hacer burbujas! —protestó Júlia.
—¡Así no tendrás que lavarte los dientes! —dijo él, riendo.
El tercer día, Frei llevaba un gigantesco sombrero de cocinero.
—¡Hoy haré la tortilla más esponjosa del planeta!
Rompió huevos, puso sal y… en lugar de aceite, añadió un puñado de globos de colores.
Cuando Júlia la cortó, los globos empezaron a hincharse y a volar por toda la cocina.
—¡Frei! Esto no es una tortilla, ¡es un festival!
—Pues… ¡viva el festival! —gritó él, saltando para atraparlos.
Aquella noche, Júlia pensó:
“Quizá Frei no sabe cocinar… pero me lo paso tan bien con él…”.
Al día siguiente, cuando el gato entró en la cocina con un bote de mostaza y un paraguas, Júlia le detuvo.
—Hoy cocinamos juntos. Yo te enseñaré la receta, y tú me ayudarás.
Hicieron pan tostado con miel, fruta cortada y un vaso de leche.
Frei probó una fresa y sonrió:
—Mmmm… creo que ahora sí me está saliendo bien.
—¿Ves? —dijo Júlia—. Cocinar juntos es más fácil… y mucho más divertido.
Y desde entonces, cada mañana, Frei y Júlia hacían el desayuno juntos.
A veces salía perfecto… y a veces no tanto.
Pero siempre, siempre, era el desayuno más feliz del mundo.
Colorea el cuento:



