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Hace muchísimo tiempo, en un rincón escondido entre las montañas y los grandes bosques de Cataluña, vivía un gigante llamado Gori. Era tan alto como las torres de los castillos y tan fuerte como cien caballos juntos, pero tenía un corazón tierno y sensible.
Gori vivía solo en una gran cueva en medio del bosque. Aunque estaba a gusto en su hogar, a menudo sentía soledad. Le encantaba pasear entre los árboles y escuchar los sonidos de la naturaleza. Un día oyó una voz dulce que cantaba. Era tan hermosa que la siguió hasta encontrar a una joven recogiendo flores en un prado.
Se llamaba Alba y era tan bonita como el primer rayo de sol de la mañana. Su pelo brillaba como el oro cuando lo iluminaba el sol y su sonrisa era tan radiante que hasta las flores parecían volverse a mirarla. Gori se enamoró al instante. Pero cada vez que pensaba en acercarse recordaba que era un gigante, y temía que ni ella ni la gente del pueblo pudieran aceptarlo.
Noche tras noche se sentaba en su cueva mirando el prado donde había visto a Alba. La tristeza fue llenando su gran corazón hasta que, una noche, se convirtió en lágrimas. Gori empezó a llorar en silencio. Sus lágrimas, grandes como perlas, caían sobre la tierra seca del bosque.
Lloró durante horas y las lágrimas formaron un pequeño arroyo. Como seguían cayendo, el arroyo se convirtió en un río y después, de manera increíble, en un gran lago.
A la mañana siguiente, cuando dejó de llorar, ante él se extendía un lago inmenso donde antes había tierra seca. El agua brillaba al sol y cada ola parecía llevar un pedacito de su tristeza.
Desde entonces, en este relato, el lago de Banyoles es un lugar de belleza y melancolía. Dicen que sus aguas son tan profundas y misteriosas como el corazón de un gigante y que, a veces, cuando todo está en calma, se escucha un eco suave, como si el lago llorara en recuerdo de un amor perdido.
Los niños del pueblo cercano suelen jugar en la orilla, y sus abuelos les cuentan la historia de las lágrimas que crearon aquel hermoso paisaje. Así sigue viva la leyenda de Gori y su amor no correspondido, emocionando a quienes la escuchan.


